Un conocido de Hércules Poirot, en visita a su casa, comenta el hecho de que los padres deberían prestar más atención al escoger el nombre para sus hijos, y cita como ejemplo Poirot, que no tiene nada que ver con un “Hércules”.
Poirot se siente desafiado y, investigando, descubre que jamás podría ser comparado con un “Hércules”, gigantesco, rudo, bruto. Pero metafóricamente él también podría realizar los doce trabajos del héroe. Y así se determina a hacer: comienza a escoger sus casos utilizando este criterio.

Saludos Doctora, muy interesante sitio
ReplyDeleteGracias
ReplyDeletereynaldo dice:buena metafora
ReplyDeletehola doctora muy buen trabajo felicidades
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